San Pedro Sula, Honduras. – El Estadio Olímpico de San Pedro Sula volvió a quedar bajo la lupa debido al lamentable estado de su cancha, que presentó condiciones poco favorables para la práctica del fútbol durante el encuentro entre Real España y Platense, correspondiente a la jornada 11 del torneo Apertura de la Liga Nacional.
El terreno de juego evidenció las dificultades que ha enfrentado en los últimos días, principalmente por las constantes lluvias que han azotado la zona norte de Honduras. Las precipitaciones han afectado el césped del recinto deportivo, complicando las condiciones de la superficie para el desarrollo de los partidos.
A este panorama también se sumó un partido amistoso disputado en el mismo escenario el viernes reciente, una actividad que, junto con las condiciones climáticas, incidió en el estado de la cancha. La combinación de ambos factores dejó una superficie deteriorada justo cuando el estadio debía albergar un compromiso oficial del campeonato hondureño.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la importancia del mantenimiento de los principales escenarios deportivos del país, especialmente en una temporada marcada por las lluvias. El Olímpico es uno de los recintos más importantes de Honduras y su estado genera preocupación por las condiciones que deben afrontar los futbolistas en partidos de alta exigencia.





