Barcelona, España. – El FC Barcelona no quedó satisfecho con el arbitraje del rumano István Kovács en el duelo de ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League frente al Atlético de Madrid.

Durante el encuentro, los blaugranas reclamaron una pena máxima por una mano de Marc Pubill en una jugada posterior a un despeje del guardameta Juan Musso. Sin embargo, pese a las protestas de los jugadores, el colegiado decidió no señalar la infracción como penal.

El vicepresidente en funciones del club, Rafa Yuste, se pronunció tras el partido y adelantó que la institución analiza presentar una queja formal ante la UEFA. El dirigente explicó que el club revisa lo ocurrido y mostró su sorpresa por la decisión, especialmente considerando el uso de la tecnología VAR en una competición de tal relevancia.

Asimismo, Yuste dejó claro que la paciencia dentro del Barcelona comienza a agotarse, recordando otras acciones polémicas recientes, como una decisión en Copa frente al mismo rival. El directivo aseguró que, aunque los errores arbitrales pueden suceder, consideran que han sido perjudicados en varias ocasiones, por lo que el club emitirá próximamente un comunicado oficial detallando las medidas que tomarán.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *