La tormenta tropical Boris ha encendido las alarmas en México a pocos días del partido inaugural de la Copa del Mundo 2026. El fenómeno meteorológico, que se formó frente a las costas de Guerrero, ha provocado lluvias intensas, fuertes vientos y alertas preventivas en varios estados del país.
En las últimas horas, diversas publicaciones en redes sociales han señalado que las precipitaciones podrían extenderse hasta el jueves 11 de junio, fecha en la que está programado el encuentro inaugural en el Estadio Banorte de Ciudad de México. Incluso, algunas versiones afirman que existe entre un 60 y 80 por ciento de probabilidad de lluvia durante el evento.
Sin embargo, la información disponible hasta el momento no confirma que Boris mantenga una influencia directa sobre la capital mexicana para el día de la inauguración. Los reportes meteorológicos indican que el sistema perdería fuerza gradualmente tras ingresar a territorio nacional, por lo que aún es prematuro establecer un impacto específico sobre el partido de apertura.
Lo que sí es una realidad es que la FIFA cuenta con protocolos para suspender temporalmente los encuentros en caso de actividad eléctrica cercana a los estadios, una medida que podría aplicarse en cualquier sede si las condiciones climáticas lo requieren.
A tres días del inicio del Mundial, organizadores, selecciones y aficionados permanecen atentos a la evolución del clima. Por ahora, la amenaza de una inauguración pasada por agua existe, pero no hay evidencia suficiente para afirmar que Boris alterará el desarrollo del esperado arranque de la máxima fiesta del fútbol.





