Dallas, Estados Unidos. – La polémica volvió a instalarse en el Mundial tras una controvertida decisión arbitral en el duelo entre Francia y España. El protagonista fue Michael Olise, quien evitó la expulsión pese a protagonizar una fuerte entrada sobre Rodri, una acción que desató numerosas críticas contra el VAR.
La jugada ocurrió cuando el futbolista francés llegó tarde al balón y terminó impactando con los tacos sobre la parte externa del tobillo del mediocampista español. La acción provocó que el pie de Rodri se doblara de forma peligrosa, generando preocupación por la integridad física del jugador.

Pese a la dureza de la infracción, el VAR no recomendó la tarjeta roja directa y Olise continuó en el terreno de juego. La decisión fue cuestionada por analistas arbitrales y aficionados, quienes consideran que la acción cumplía con los criterios para una expulsión por juego brusco grave.
Las críticas no tardaron en inundar las redes sociales, donde muchos calificaron la determinación como un «acto de cobardía» del equipo arbitral. La polémica vuelve a poner bajo la lupa el uso del videoarbitraje en el Mundial y reabre el debate sobre la consistencia de las decisiones en los partidos de mayor trascendencia.





