Tegucigalpa, Honduras. – El informe arbitral del partido entre Olimpia y Olancho FC, que terminó suspendido al minuto 82 tras una protesta del conjunto pampero, ya dejó al descubierto la versión del cuerpo arbitral sobre los incidentes que impidieron la finalización del encuentro. Armando Castro, juez central del compromiso, detalló en el acta que el gol del empate de Yustin Arboleda fue sometido a revisión mediante el sistema FVS y posteriormente validado.
Según el documento, la revisión se realizó siguiendo el protocolo establecido, sin encontrar ninguna infracción antes de la anotación del delantero colombiano. Sin embargo, los futbolistas de Potros solicitaron que también se analizara la jugada que originó la reanudación del encuentro, específicamente un saque de banda que consideraban que les correspondía y que terminó favoreciendo al conjunto albo.
«Al minuto 82 tras la anotación de un gol del equipo Olimpia el cuarto oficial inició la revisión del FVS según el protocolo establecido y se dio como válido al no encontrarse ninguna infracción previa al gol. El equipo Olancho solicita la revisión de la reanudación del juego en un saque de banda por lo que se les notificó que dicha revisión no entra dentro del protocolo del FVS, por lo cual el equipo no aceptó diciendo que no iban a continuar jugando si no se realizaba la revisión solicitada», señala el escrito arbitral.
Castro también dejó constancia de que el encuentro quedó suspendido definitivamente después de varios intentos por convencer a los jugadores visitantes de regresar al terreno de juego. El árbitro explicó que esperaron 20 minutos y consultaron a los capitanes, pero Óscar Almendares, representante de Olancho FC, comunicó que su equipo no continuaría disputando el compromiso, que en ese momento estaba igualado 1-1.
La resolución del cuerpo arbitral deja ahora a los Potros en manos de la Comisión de Disciplina, organismo que deberá determinar las consecuencias de lo sucedido. Entre los posibles castigos aparece una derrota administrativa de 3-0, además de una multa económica que podría alcanzar los 60 mil lempiras o incluso superar esa cantidad. A esto se suman las declaraciones posteriores de Samuel García, máximo accionista del club, quien cuestionó fuertemente el arbitraje y también podría exponerse a una sanción.





