El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, impulsa un ambicioso proyecto para crear una nueva estructura comercial que permita la entrada de inversores privados en negocios relacionados con la Copa Mundial, una iniciativa que podría generar miles de millones de dólares.
Según reportes, el plan contempla la venta de participaciones en una entidad vinculada a los ingresos comerciales del Mundial, con la intención de atraer capital privado y aumentar los recursos destinados al desarrollo del fútbol mundial.
La propuesta, sin embargo, ya generó una fuerte reacción por parte de la UEFA, que lanzó un contundente mensaje en contra de la idea y cuestionó la falta de transparencia del proyecto.
“El alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comerciar”, señaló el organismo europeo, que aseguró que “esto cruza una línea que las instituciones que gobiernan el fútbol nunca deberían cruzar”.
La UEFA también afirmó que “el fútbol no pertenece a la FIFA para venderlo” y pidió que federaciones, clubes, ligas, jugadores y aficionados estén atentos al futuro del deporte.
Mientras FIFA defiende que la iniciativa busca crear nuevas fuentes de ingresos para beneficiar al fútbol global, la UEFA advierte sobre los riesgos de una mayor comercialización del control del deporte. El choque entre ambas instituciones abre un nuevo debate sobre quién debe manejar el futuro económico del fútbol mundial.





