Madrid, España. – El Real Madrid terminó con fuertes reclamos después de la derrota 2-1 ante el Atlético de Madrid este domingo en el Estadio Metropolitano, en un derbi que dejó varias acciones polémicas. La dirigencia del conjunto merengue expresó públicamente su descontento con el arbitraje y cuestionó algunas de las decisiones tomadas durante el encuentro.
A través de sus plataformas oficiales, el club blanco lanzó un contundente mensaje para referirse al desempeño de los árbitros, especialmente del juez principal Ortiz Arias. Desde la entidad madridista consideran que varias determinaciones terminaron condicionando el desarrollo del partido y señalaron distintas acciones que, a su criterio, debieron tener otra sanción.
Una de las primeras jugadas que generó reclamos ocurrió al minuto 35, cuando Cristian “Cuti” Romero impactó con los tacos sobre la rodilla izquierda de Jude Bellingham. Ortiz Arias fue llamado por Trujillo Suárez para revisar la acción en el VAR, pero después de observarla decidió mostrar únicamente la tarjeta amarilla al defensor argentino. Además, nueve minutos después, el Madrid cuestionó que no se sancionara con mayor severidad una entrada de Kang-In Lee sobre el tobillo de Fede Valverde.
La polémica continuó en el complemento con la acción protagonizada por Giuliano Simeone y Dean Huijsen dentro del área al minuto 50. El árbitro señaló penal tras la caída del atacante y posteriormente acudió nuevamente al VAR, donde determinó expulsar con roja directa al defensor madridista. La decisión dejó al equipo visitante con diez jugadores y Alejandro Grimaldo se encargó de ejecutar el lanzamiento que terminó en el 1-0 para el conjunto local.





