Choloma, Honduras. – El balompié hondureño siempre encuentra la manera de llamar la atención, y en esta ocasión no fue por una anotación espectacular ni por una decisión arbitral discutida. Durante el encuentro entre Choloma y Olimpia en el Estadio Rubén Deras, se produjo una escena tan insólita como divertida que rápidamente se volvió tema de conversación en la Liga Nacional.
Al minuto 21 de la primera mitad, el juez central tuvo que frenar el partido de manera inesperada. El motivo fue la aparición de un joven que, vestido con ropa deportiva azul y cargando una mochila, ingresó tranquilamente al terreno de juego.
Lejos de comportarse como los típicos invasores que buscan acercarse a sus ídolos, este individuo atravesó la cancha con una calma sorprendente, como si estuviera dando un paseo cotidiano sin prisa alguna.
La transmisión de Deportes TVC captó el momento entre risas y asombro. Los comentaristas bromearon asegurando que parecía alguien que salía del trabajo y decidió usar el estadio como atajo. Finalmente, tras avanzar varios metros sin alterar su ritmo, agentes de la Policía Nacional lo interceptaron y lo acompañaron hacia la salida, mientras aficionados y jugadores observaban incrédulos la peculiar escena.