Tegucigalpa, Honduras. – Momentos de preocupación se vivieron en el entrenamiento cuando los jugadores se fueron a observar a su compañero Onan Rodríguez al momento que cayó al suelo y se quejaba del dolor, generando incertidumbre entre el plantel.
Tras varios minutos de ser atendido, el jugador tuvo que ser retirado con la ayuda a uno de los costados de la cancha de entrenamiento, mientras el cuerpo médico actuaba con rapidez para evitar que la situación empeorara.
Carlos Suazo, kinesiólogo del equipo estuvo evaluando al portero para ver el alcance de la lesión que tenía el portero de los leones, mientras que Eduardo Espinel se movilizó para saber un poco más a fondo el estado de salud del segundo portero del equipo.
Onan se quedó sentado en la banca mientras sus compañeros realizaban el entreno previo al partido de mañana ante Marathón, evidenciando que el dolor fue notorio, ya que el futbolista mostraba signos de malestar y así se observaba a la distancia en la orilla de la cancha.