Tegucigalpa, Honduras. – A pesar de que los hechos ocurrieron en las afueras del estadio, la Comisión de Disciplina analiza imponer castigos ejemplares con la intención de sentar un precedente firme en materia de seguridad dentro del fútbol hondureño luego de la balacera previo al Olimpia vs Motagua.

Una de las medidas más contundentes que se barajan es la clausura total del estadio Nacional por los próximos cuatro encuentros como local para ambos clubes. Esto obligaría a las instituciones a trasladarse a otras sedes en la recta final de las vueltas regulares y en el arranque de la etapa eliminatoria.

Las sanciones no solo apuntan al uso del recinto. También se contempla que los partidos restantes del calendario se disputen sin público o, en un escenario menos drástico, que se prohíba completamente el ingreso de barras organizadas en todos los estadios del país.

En el plano económico, se prevé una multa significativa para los equipos involucrados, especialmente para Motagua en su condición de local, con una cifra cercana a los 30 mil lempiras según lo estipulado en el reglamento. Aunque las pérdidas financieras ya son considerables, el golpe a la imagen del fútbol nacional resulta aún más grave, dejando en incertidumbre una resolución final que podría impactar directamente en el espectáculo deportivo de Tegucigalpa.

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