La semifinal entre España y Francia no solo enfrentará a dos de las mejores selecciones del planeta. También pondrá cara a cara a dos equipos que vivieron realidades muy distintas fuera de la cancha.
Francia disfrutó de una logística casi ideal durante el Mundial. España, en cambio, acumuló cerca de 14,200 kilómetros de desplazamientos antes de llegar a Dallas, frente a los apenas 5,500 km del combinado francés.
La diferencia responde al calendario y a las sedes asignadas. La Roja instaló su base en Chattanooga y jugó en Atlanta, Guadalajara, Los Ángeles y Dallas, con varios cambios de huso horario incluidos. Francia, en cambio, se concentró en Boston y disputó casi todos sus partidos en la costa este, lo que redujo al mínimo sus traslados.
Un duelo con sabor a final

Más allá del desgaste físico, el choque reúne a dos selecciones que llegan entre las grandes favoritas al título. Francia busca su tercera final mundialista consecutiva. España, vigente campeona de Europa, quiere volver a una final de Copa del Mundo por primera vez desde 2010.
Datos para tener en cuenta
Francia ganó todos sus partidos en este Mundial y es una de las selecciones más goleadoras del torneo.
Luis de la Fuente tiene un historial favorable ante Francia en semifinales: cuatro victorias y una derrota, sumando categorías inferiores y la selección absoluta.
El partido reunirá a 26 futbolistas que son compañeros de club durante la temporada, repartidos entre equipos como Arsenal, PSG, Barcelona, Manchester City, Chelsea y Crystal Palace.
Francia, España, Inglaterra y Argentina —los cuatro semifinalistas— son también las cuatro primeras selecciones del ranking FIFA, lo que eleva la expectativa por esta fase del torneo.
El duelo también enfrentará a dos generaciones: Kylian Mbappé, ya consolidado como figura mundial, y Lamine Yamal, una de las grandes revelaciones del fútbol internacional.
Con un boleto a la final en juego, la incógnita es si el mayor desgaste físico de España terminará pesando, o si el equipo de Luis de la Fuente logrará imponer su fútbol ante una Francia que llega con una preparación logística mucho más favorable.





