España rompe la resistencia de Portugal en el descuento y vuelve a unos cuartos de final 16 años después
Arlington, Texas. – España volvió a instalarse entre las ocho mejores selecciones del mundo. La Roja derrotó 1-0 a Portugal en un intenso y equilibrado duelo de octavos de final gracias a un agónico gol de Mikel Merino al minuto 91, un tanto que desató la euforia española y puso fin al sueño mundialista de Cristiano Ronaldo.
Durante gran parte del encuentro, el marcador permaneció intacto en un partido muy disputado, con pocas diferencias entre ambos equipos. Portugal logró sostener el empate gracias a las intervenciones de Diogo Costa, quien se convirtió en una de las grandes figuras del compromiso al responder con seguridad cada vez que España encontró espacios para rematar.
Sin embargo, cuando el tiempo reglamentario parecía extinguirse, llegó la acción que cambió la historia. España ejecutó rápidamente una falta, sorprendiendo a una defensa portuguesa completamente desconcentrada. Ferran Torres leyó a la perfección el movimiento y filtró una asistencia magistral para Mikel Merino, quien apareció sin marca y definió con tranquilidad ante la salida de Costa para marcar el único gol del encuentro.
El tanto significó mucho más que una clasificación. España no alcanzaba los cuartos de final de una Copa del Mundo desde Sudáfrica 2010, torneo en el que conquistó el único título mundial de su historia. Ahora, siendo la vigente campeona de Europa, la selección española buscará repetir aquella histórica hazaña y volver a levantar el trofeo más importante del fútbol.
En la siguiente instancia, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente enfrentará al vencedor de la llave entre Estados Unidos y Bélgica, con el objetivo de seguir alimentando su candidatura al título.
Otro de los grandes protagonistas de la jornada fue Unai Simón. El guardameta español volvió a mantener su arco invicto y superó los 600 minutos consecutivos sin recibir un gol en la Copa del Mundo. Aunque no fue exigido constantemente, respondió con solvencia en los momentos clave para sostener el cero y ampliar una racha que sigue creciendo.
Del lado portugués, la eliminación también marcó el cierre de una era. A sus 41 años, Cristiano Ronaldo disputó el que todo apunta será su último partido en una Copa del Mundo. El máximo goleador histórico de Portugal se despidió del mayor escenario del fútbol con una nueva batalla hasta el final, aunque sin poder evitar una eliminación que llegó cuando el partido agonizaba.
España sigue soñando. Lo hace con autoridad defensiva, paciencia y un golpe certero en el momento decisivo, suficiente para volver a unos cuartos de final mundialistas después de 16 años y mantener intacta la ilusión de conquistar una segunda estrella.





