La Ceiba, Honduras. – El Club Deportivo Victoria atraviesa una crisis institucional sin precedentes y, hasta las últimas horas previas al partido, el plantel no ha viajado a Tegucigalpa para enfrentar al Olimpia. La razón principal es la falta de pago: los jugadores rechazaron la propuesta de la directiva de recibir solo el 75% del mínimo solicitado para realizar el desplazamiento a la capital. Con salarios atrasados de hasta cuatro meses, la plantilla decidió no movilizarse, haciendo prácticamente imposible que el encuentro de la jornada 22 pueda disputarse.
A pesar de la difícil situación económica, los futbolistas del Victoria habían mostrado profesionalismo a lo largo del torneo, presentándose en 19 partidos sin fallar. Sin embargo, la crisis se intensificó en los últimos días y ha provocado una desbandada dentro del club. Miembros del cuerpo técnico y figuras importantes como Walter Martínez y Wisdom Quayé, así como la mayoría de los jugadores extranjeros, excepto Fabricio Silva, ya abandonaron la institución. El futuro inmediato del club se pinta incierto y se teme un desmantelamiento total de cara al Clausura 2026.
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El partido entre Olimpia y Victoria está programado para las 5:15 de la tarde en el estadio Nacional Chelato Uclés, pero su realización depende de un verdadero milagro. La única vía posible para que los ceibeños lleguen a tiempo es viajar por avión, algo que luce inviable debido a los costos y a la situación económica que atraviesa el club. Si finalmente el equipo no se presenta, Olimpia ganará los tres puntos por la vía administrativa y ascenderá al primer lugar con 44 unidades, superando a Marathón, que permanece con 42.
En cuanto al Victoria, cerraría el Apertura 2025 con 14 puntos, apenas tres más que el CD Choloma, que aún debe disputar su último partido ante Olancho FC y podría alcanzarlos. La situación ha tocado fondo dentro de la institución jaiba: en el duelo anterior ante los Maquileros, el plantel solicitó que la taquilla fuera donada como un pago simbólico, pero finalmente no recibieron nada, generando mayor molestia y evidenciando una crisis administrativa que amenaza con hundir aún más al histórico equipo ceibeño