Madrid, España. – El joven talento turco Arda Güler volvió a robarse los reflectores con una auténtica joya de gol en la victoria del Real Madrid frente al Elche CF, en un duelo que ya parecía completamente resuelto. El conjunto merengue ganaba con tranquilidad 3-1 y el técnico Álvaro Arbeloa incluso había dado minutos a varios jugadores del Castilla pensando en el próximo compromiso europeo ante el Manchester City.
Cuando el reloj marcaba el minuto 89, el partido parecía destinado a terminar sin mayores sobresaltos. Sin embargo, Güler decidió escribir su propio capítulo en la historia del encuentro. El mediocampista otomano presionó en defensa cuando atacaba el Elche, ganó el balón con determinación y, tras acomodarse con tres toques, tomó una decisión que dejó atónitos a todos en el estadio.
El turco se encontraba todavía en su propio campo, a unos 70 metros de la portería rival, sin siquiera haber cruzado la línea del mediocampo. Segundos antes había levantado la mirada para ubicar el arco y notar que el guardameta Matías Dituro estaba adelantado. Con esa información en mente, sacó un zurdazo lleno de precisión que recorrió toda la cancha.
El balón viajó como un misil hasta terminar en el fondo de la red, desatando la incredulidad de compañeros, rivales y aficionados. Fue un golazo monumental de Arda Güler, una de esas anotaciones que trascienden el partido y quedan grabadas en la memoria del fútbol por muchos años.