Nueva York, Estados Unidos. – La cuenta regresiva hacia el Mundial de United 2026 se ve sacudida por un inesperado conflicto diplomático entre Estados Unidos y Irán, que pone en entredicho la participación del combinado asiático a menos de 100 días del arranque. La tensión aumentó luego de que Donald Trump advirtiera que no se podrían garantizar las condiciones de seguridad para el equipo iraní durante su estadía en territorio estadounidense.
Ante este escenario, la Federación de Fútbol de Irán activó un plan alternativo para no quedar fuera de la Copa del Mundo, iniciando conversaciones con la FIFA en busca de una solución urgente. El objetivo es encontrar una sede que permita disputar sus partidos sin comprometer la integridad de jugadores y cuerpo técnico en medio de un clima político adverso.
Como parte de esta estrategia, y a través de su representación diplomática en México, el organismo iraní presentó formalmente una solicitud para trasladar sus compromisos de fase de grupos al país azteca. Esta propuesta busca mantener su participación en el torneo sin alterar significativamente el calendario, apoyándose en la infraestructura ya disponible en territorio mexicano.
La petición también se sustenta en las dificultades logísticas derivadas de la falta de visados para la delegación iraní, lo que complica su ingreso a Estados Unidos. En caso de aprobarse el cambio, ciudades como Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey podrían albergar estos encuentros, aunque por ahora la FIFA no ha emitido una postura oficial sobre la viabilidad de esta medida a tan corto plazo del inicio del torneo.