Madrid, España. – El desenlace del clásico entre el Barcelona y el Real Madrid estuvo marcado por la tensión tras el pitido final. El equipo dirigido por Hansi Flick conquistó la Supercopa luego de imponerse 3-2 a su máximo rival, desatando la euforia azulgrana por un título muy celebrado ante el eterno adversario.
Mientras los jugadores del Barcelona festejaban en el campo, el plantel del Real Madrid se retiró de inmediato hacia el banquillo. Fue Xabi Alonso quien tuvo que intervenir para solicitarles que regresaran al terreno de juego y cumplieran con el protocolo establecido tras la final.
Posteriormente, los futbolistas blancos realizaron el pasillo a los árbitros, al igual que los jugadores culés, y recibieron las medallas de subcampeones luego del pasillo del conjunto azulgrana. Sin embargo, una vez concluida la entrega, los madridistas abandonaron rápidamente la escena, dejando una imagen que no pasó desapercibida.
Este comportamiento fue interpretado por parte del barcelonismo como un gesto antideportivo, especialmente por la actitud de Kylian Mbappé, quien habría indicado a sus compañeros que no realizaran el pasillo. El delantero, que disputó solo los minutos finales por su estado físico, fue duramente criticado por los aficionados del Barcelona, y su actuación junto a lo ocurrido tras el partido desató una intensa polémica en redes sociales.