Tegucigalpa, Honduras. – Olimpia inició con autoridad la triangular del grupo A al sumar sus primeros tres puntos en un clásico intenso ante Real España, que comenzó con el pie izquierdo y sufrió la ausencia de Jhow Benavídez por expulsión. Eduardo Espinel sorprendió con Clinton Bennett y Kevin Guity en su once titular, una apuesta que desde temprano fue puesta a prueba. Menjívar apareció al 3’ para controlar un centro peligroso y, desde ese momento, ambos equipos protagonizaron un arranque frenético, con llegadas constantes por las bandas y duelos individuales al límite.
El clásico se encendió aún más en la primera media hora. Al 19’, Chirinos estrelló un disparo en el poste y Guity casi marcó en el contrarremate, mientras “Buba” López sostuvo a la Máquina. Real España respondió con un bombazo de Nixon Cruz al 24’ que se estrelló en el metal, y luego con una acción al 36’ tras un error de Bennett que terminó en un centro de la muerte sin rematador. Menjívar apareció de nuevo al 41’ con un atajadón ante Darixon Vuelto, en un primer tiempo que parecía irse sin goles hasta que, al 45+2’, un contragolpe letal dejó a Jorge Benguché frente al arco para definir el 1-0 tras una asistencia clara de Chirinos.
En el complemento, el ritmo siguió siendo alto. Al 53’ se dio un conato de bronca entre Bennett y Gustavo Moura que no pasó a más, mientras Real España intentaba reacomodarse con el ingreso de Yeison Moreno al 56’. La Máquina estuvo cerca del empate al 61’ con un cabezazo de Moura que Menjívar atajó de forma sensacional, y luego al 66’, cuando Anfronita Tatum ganó en el aire, pero no pudo direccionar su testazo. Al 86’, Daniel Aparicio rozó el 1-1 con un cabezazo descompuesto que hizo temblar al sector olimpista.
El cierre fue dramático y caliente. Al 90’ se agregaron seis minutos y Real España se lanzó con todo, pero terminó perdiendo el control. En el 90+3’, Franklin Flores recibió la tarjeta roja por derribar a Dereck Moncada, dejando a su equipo con diez y sin fuerzas para buscar la hazaña. Olimpia resistió los últimos embates y amarró una victoria de carácter, iniciando la triangular con paso firme y enviando un mensaje claro: el campeón está listo para pelear por otro título.