Tegucigalpa, Honduras. – El fichaje de Germán “Patón” Mejía por el Motagua estuvo muy cerca de concretarse, pero terminó cayéndose en circunstancias que han generado polémica. El mediocampista hondureño reveló que ya existía un acuerdo verbal y contractual con el club azul, sin embargo, una situación extradeportiva terminó frustrando su regreso al fútbol hondureño.
Según relató el propio futbolista, las negociaciones avanzaron hasta el punto de que tomó decisiones importantes en Costa Rica, donde militaba, confiando en que su llegada al Motagua estaba asegurada. No obstante, al reunirse nuevamente con la dirigencia, surgió un cuestionamiento inesperado que cambió el rumbo de todo.
«Me arrepiento de haberme venido de Costa Rica, porque Motagua me hizo una mala pasada, yo ya tenía el contrato con ellos, ya habíamos hablado del dinero y yo pedí el finiquito allá, me estaban dando dos años de contrato, pero cuando vengo me reúno con ellos y me preguntaron por el tatuaje. Es una experiencia fea que viví», dijo en entrevista con Deportes Kairos.
Las palabras del “Patón” Mejía dejan en evidencia su molestia y decepción por lo sucedido, ya que considera que el tema del tatuaje fue determinante para que el club desistiera de su contratación. El caso ha abierto el debate sobre los criterios utilizados en los fichajes y dejó al jugador con un sabor amargo tras una negociación que parecía cerrada.