San Pedro Sula, Honduras. – La controversia arbitral se robó rápidamente la atención en el clásico sampedrano entre Marathón y Real España, partido que marcó el inicio de las triangulares del Grupo A del torneo Clausura 2026 en la Liga Nacional de Honduras.
Aunque el compromiso arrancó con ritmo elevado y mucha disputa en cada balón, las decisiones del juez central comenzaron a incidir en el desarrollo del juego, generando inconformidad dentro y fuera del campo.
Apenas transcurridos 20 minutos del primer tiempo, el conjunto aurinegro se vio seriamente afectado al quedarse con dos hombres menos tras las expulsiones de Anfronit Tatum y Nixon Cruz, lo que cambió por completo el panorama del encuentro.
La primera jugada polémica se dio al minuto 11, cuando se produjo un fuerte choque entre el argentino Brian Farioli, del Marathón, y Jhow Benavídez, del Real España. La acción provocó un conato de bronca entre varios futbolistas de ambos equipos.
En medio del altercado, Tatum lanzó un manotazo contra Isaac Castillo, situación que fue advertida por el cuerpo arbitral y sancionada con tarjeta roja, desatando aún más la tensión en un partido que ya se perfilaba cargado de emociones.